Palabras del Papa Francisco a las Familias

El Papa Francisco concluyó su visita a los Estados Unidos de América,  con su participación en el Encuentro Mundial de las Familias 2015, en donde celebró la misa clausura y dejó un hermoso mensaje. Con información del portal oficial de noticias del vaticano, News.va

(RV).- “Jesús nos invita a no impedir esos pequeños gestos milagrosos, por el contrario, quiere que los provoquemos, que los hagamos crecer, que acompañemos la vida como se nos presenta, ayudando a despertar todos los pequeños gestos de amor, signos de su presencia viva y actuante en nuestro mundo”, dijo Francisco en Filadelfia, en la misa de clausura del VIII Encuentro Mundial de Familias, hablando de los pequeños gestos de la vida cotidiana que manifiestan el amor y que hacen que la vida tenga sabor a hogar.

“Ojalá cada uno de nosotros se abriera a los milagros del amor para el bien de todas las familias del mundo, y poder así superar el escándalo de un amor mezquino y desconfiado, encerrado en sí mismo e impaciente con los demás”, explicó el Papa, constrastando la actitud de aquellos “cerrados de mente”, de aquellos para quienes “la apertura de Jesús a la fe honesta y sincera de muchas personas que no formaban parte del pueblo elegido de Dios, les parecía intolerable”; para aquelos que “escandalizados por la libertad de Dios… que saltándose la burocracia, el oficialismo y los círculos íntimos, amenaza la autenticidad de la fe y, por tanto, tiene que ser vigorosamente rechazada”.

El Obispo de Roma condeno esta actitud´que cierra puertas a la gente como “una perversión de la fe”. Y ponderó: “Qué bonito sería si en todas partes, y también más allá de nuestras fronteras, pudiéramos alentar y valorar esta profecía y este milagro. Renovemos nuestra fe en la palabra del Señor que invita a nuestras familias a esa apertura; que invita a todos a participar a la profecía de la alianza entre un hombre y una mujer, que genera vida y revela a Dios.”

El Sucesor de Pedro formuló algunas preguntas y también pidió que nos preguntásemos: ¿Cómo estamos trabajando para vivir esta lógica en nuestros hogares, en nuestras sociedades? ¿Qué tipo de mundo queremos dejarle a nuestros hijos?, para reflexiones sobre el cuidado de la casa común. Y si “en mi casa ¿se grita o se habla con amor y ternura?”.

Francisco concluyó pidiendo a Dios que nos conceda a todos “ser profetas del gozo del Evangelio, del Evangelio de la Familia; “la gracia de ser dignos de esta pureza de corazón que no se escandaliza del Evangelio”. jesuita Guillermo Ortiz- Radio Vatican