Obispos católicos mexicanos presentarán la encíclica Laudato Si’ en el Senado de la República.

Por invitación de la Comisión Especial de Cambio Climático, este próximo 4 de noviembre, por primera vez entrarán al Senado, dos obispos católicos mexicanos, para presentar la reciente encíclica del Papa Francisco “Laudato Si’. Alabado seas”, Sobre el Cuidado de la Casa Común.

Ante la próxima visita del Papa Francisco a México en febrero de 2016, La Comisión Especial de Cambio Climático del Senado de la República junto al Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC) y la Fundación Konrad Adenauer, lograrán un hecho histórico en este recinto legislativo: la presencia de la Iglesia Católica, de manera formal, en el Senado de la República.

Por invitación de la Comisión Especial de Cambio Climático, este próximo 4 de noviembre, por primera vez entrarán al Senado, dos obispos católicos mexicanos: Monseñor Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, Nuevo León, y Monseñor Juan Armando Pérez Talamantes, Obispo Auxiliar de Monterrey, para presentar en el Auditorio Octavio Paz, la reciente encíclica del Santo Padre, “Laudato Si’. Alabado seas”, Sobre el Cuidado de la Casa Común.

El licenciado Román Uribe, presidente del IMDOSOC, junto con la senadora Silvia García Galván, presidenta de la Comisión Especial de Cambio Climático, serán los encargados de dar la bienvenida a este histórico evento.

Durante el foro: “La pobreza y el cambio climático. Presentación de la Encíclica Laudato Sí’” los legisladores podrán escuchar al Papa Francisco en este documento, sobre el cuidado de la Creación y la delicada situación de daño ecológico y deterioro social en el mundo que ha generado que millones de personas vivan en pobreza.

Dicho evento será presidido por la senadora Silvia Garza Galván, quien reconoció que la Encíclica es un material invaluable que puede ayudar a que los mexicanos tomen acciones para evitar los efectos del cambio climático.

Y es que hoy en día, las palabras del Papa Francisco son ampliamente reconocidas ante los fenómenos de la naturaleza, como lo recientemente ocurrido con el huracán Patricia que dejó  miles de afectados en nuestro país, pero que también mostró que una buena coordinación entre sociedad y gobierno puede disminuir pérdidas y daños.

Como afirma el Papa, es necesario trabajar por el bien común de todos los mexicanos, evitar la cultura del descarte, del relativismo, impulsar oportunidades para todos, generar empleos y reconocer  que “este mundo tiene una grave deuda social con los pobres” (Laudato Si’ 30)

La lectura de la encíclica, desde la ciencia, la realizará la Doctora María Amparo Martínez Arroyo, Directora General Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. Y en el panel “Pobreza y cambio climático” participarán el Maestro Mateo Castillo, Miembro del Consejo Internacional de la Carta de la Tierra; la Maestra Jeanette Arriola Sánchez, Presidenta del Patronato Pro Zona Mazahua; el Doctor Mauricio Limón, Especialista en temas de sustentabilidad; Fray Luis Javier Rubio, Rector del Instituto de Formación Teológica Intercongregacional de México; y, el Maestro Federico Llamas, Director General de la Universidad del Medio Ambiente.

 

Por su parte, el Director General del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC) Jorge Navarrete Chimés, aplaudió la apertura de los senadores para escuchar el mensaje del Papa Francisco e hizo votos para que el mensaje de Su Santidad se convierta en un compromiso por parte de los senadores en torno al cuidado de la naturaleza y la Creación, así como por el Bien Común de todos los mexicanos, especialmente por los más pobres.

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En la Encíclica, el Papa nos recuerda que:

 

“Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones. La atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora mismo, sobre todo si pensamos en la responsabilidad que nos atribuirán los que deberán soportar las peores consecuencias”. (Laudato Si’ 161)